Por Cocó Santibáñez
Galería Hifas presenta “Formas de sostener”, de Cocó Santibáñez, una exposición que invita a detener la mirada sobre los objetos, gestos y labores que forman parte de nuestra vida cotidiana.
A partir de una silla construida con pelo trenzado y suspendida de su función habitual, la artista reflexiona sobre el cuerpo, el cuidado, el trabajo doméstico y el descanso, transformando un objeto cotidiano en un espacio de memoria y cuestionamiento.
La trenza aparece como un gesto transmitido entre generaciones, asociado a las manos, al cuidado y a saberes muchas veces femeninos. De esta manera, aquello que normalmente sostiene al cuerpo deja de hacerlo para revelar las relaciones, trabajos y afectos que sostienen nuestra vida cotidiana.
Curadora: Violeta Chiang
Texto teórico: Paulina Faba
Artista invitada: Cocó Santibáñez
Investigadora de apoyo: Macarena Bravo Cox
Vinculación Territorial: Patricio Soto
Producción: Belén Alfaro
Asistente de Producción: Javiera Cabrera
Estrategia de RRSS/Prensa: Denisse Leigthon
Registro fotográfico: Marcos Saavedra
Suspender es también sostener: sostener un cuerpo, un objeto, una vida y un mundo. Suspender es también aprender a mirar, como tú miras ahora esta vitrina y te detienes para intentar averiguar: ¿qué hace aquí esta silla? ¿Es realmente una silla?
Una tarde, mientras se bañaba en una piscina pública, la artista Cocó Santibáñez escuchó a una mujer decirle a otra que recién a las cuatro de la tarde podía sentarse a descansar. Cocó no conocía a esa mujer, pero imaginó que hablaba de las tareas que hacía cotidianamente en su casa.
La frase quedó rondando en su cabeza hasta transformarse en una imagen. Una imagen imposible: una silla de pelo trenzado que ya no permite sentarse.
Desde entonces esta silla permanece suspendida, sustraída a su uso. No podemos sentarnos en ella, y el vidrio la aparta también de nuestras manos. Pero fíjate bien, una trenza escapa de la vitrina y sale a la calle. Lo que aquí adentro solo se mira, allá afuera se puede tocar.
Cocó llama a este proceso “ficcionalizar lo doméstico”: intervenir cuerpos, objetos y entornos cotidianos para desplazarlos de su uso habitual. Esto abre en ellos otras posibilidades de percepción e interacción. Los cuerpos se vuelven espacios, los espacios, cuerpos, y los objetos toman posición. No se trata de alejar lo doméstico de lo real, sino de producir sutiles alteraciones capaces de volver extraño aquello que, por cercano y repetido, hemos dejado de ver y sentir.
Trenzar se practica de generación en generación, entre manos a menudo femeninas que separan, cruzan, tensan y vuelven a unir. Se aprende mirando y haciendo, no explicando. Las manos saben antes que las palabras, y siguen sabiendo mientras se conversa de otra cosa. No es un saber que pueda agotarse en palabras. La silla que vemos no sostiene ningún cuerpo, pero deja aparecer ese saber sin dueño ni fecha, hecho materia. El pelo, íntimamente asociado al cuerpo, toma la forma del objeto destinado a sostenerlo.
Una frase escuchada en una piscina. El cuerpo de una mujer que postergó su descanso. El pelo convertido en estructura. Una silla suspendida que no sostiene un cuerpo pero sí un mundo.
Tú, que estás aquí, ¿qué ves cuando aquello que sostiene nuestra vida cotidiana deja de parecernos natural?
Paulina Faba
Artista visual. Licenciada en Artes Visuales por la U. Finis Terrae. El desarrollo metodológico es un factor primordial en su búsqueda de significados visuales, donde las transformaciones de la imagen afectan la mirada del observador, quien las carga con su propia historia. Es relevante en su trabajo la percepción de ausencia/presencia en la confrontación de la imagen virtual con el cuerpo real. Explora la relación entre el cuerpo, la memoria y la percepción con respecto al espacio cotidiano, planteando una crítica a los roles de género y el papel de la mujer en el hogar, por medio de la experimentación material de video instalaciones, grabado y pintura.